¿Es mejor una renovación o una nueva construcción?

Debido a factores como la disminución de las tasas de interés, la subida de los precios de alquiler, y un espacio habitable cada vez más pequeño, muchas personas se están inclinando a ser propietarias en lugar de inquilinas. Pero, tal y como nos cuenta Schüco en su blog, buscar la propiedad o parcela idónea plantea una importante pregunta: ¿Es mejor una renovación o una nueva construcción?

La decisión no es sencilla, y se ve influenciada por las necesidades del propietario, su economía, el estado de la propiedad, etcétera. Cada opción tiene sus ventajas y desventajas, pero, dependiendo de lo que se busque, una puede ser más recomendable que la otra.

¿Cuándo es mejor la Nueva Construcción?

Si el objetivo es tener un hogar adaptado a tus preferencias, lo mejor será hacer una nueva construcción, ya que te permitirá personalizar la vivienda, la distribución de las habitaciones, el diseño interior, la iluminación y, en definitiva, priorizar tus necesidades y hacer que todo esté a tu gusto. 

Por eso, esta opción es tan popular, además, los estándares han cambiado. Donde antes eran habituales las entradas angostas, las escaleras estrechas y las habitaciones pequeñas, ahora la gente se inclina por diseños más espaciosos, aunque ello implique un menor número de habitaciones. 

La domótica también es un factor a tener en cuenta. La popularidad de la automatización de las viviendas está aumentando y su implementación es más sencilla en las nuevas construcciones, ya que, de este modo, el cableado se puede instalar directamente. 

Por último, una nueva construcción permite aplicar diseños energéticamente eficientes que contribuyan a la lucha contra el Cambio Climático.

¿Cuándo es mejor la Renovación?

A veces nos vemos obligados a comprar propiedades ya construidas debido a la dificultad para encontrar solares disponibles, especialmente en zonas céntricas. En estos casos, lo recomendable es contratar a un perito que revise el estado de la vivienda antes de la compra, ya que será un elemento decisivo. El perito podrá informarle de las renovaciones necesarias y estimar el coste de las modificaciones. Si, por ejemplo, solo hiciera falta una renovación en puertas y ventanas, la compra sería recomendable. 

Renovar una vivienda no excluye por completo la capacidad de personalización del nuevo propietario. Se le puede dar un toque personal añadiendo extensiones, derribando paredes e implementando algún rediseño, con la ventaja de que se puede hacer poco a poco en función del presupuesto disponible. 

También hay que tener en cuenta otras ventajas como la del ahorro que supondría que la vivienda ya cuente con elementos como una entrada pavimentada, garaje, piscina o jardín, cuya instalación sería bastante más cara si se tratara de una nueva construcción. Así como la ayuda que los gobiernos suelen ofrecer en caso de que la vivienda esté protegida y se pretenda hacer una renovación que mejore su eficiencia energética.

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