La sostenibilidad y la eficiencia energética reinarán en la arquitectura del futuro. Ante el continuo cambio climático, los materiales y los proyectos se realizan en función de aprovechar la envolvente que nos proporciona la naturaleza. Ahorrar energía es fundamental para cuidar de nuestro planeta y disminuir el consumo de agua, aumentar la calidad medioambiental y un desarrollo sostenible son las bases de la construcción que llega.

Será importante la reutilización de las aguas pluviales y la búsqueda de un confort interior adecuado por medio de la estructura. 

Los ecosistemas urbanísticos aportarán verde a las grandes ciudades. Una arquitectura rematada con plantas que que absorban el CO2 excesivo del ambiente purificando el aire que respiramos.

Una arquitectura innovadora y poco lineal

Aunque hablemos de futuro, el estilo de arquitectura del que hablamos es visible en países a la vanguardia de la construcción. Los edificios lineales poco a poco han quedado relegados en las tendencias arquitectónicas, ganando terreno un tipo de construcción innovadora y viva. Envolventes capaces de adaptarse a la climatología en función del calor, la humedad, etc., para crear un confort interior ideal para los habitantes sin gasto de energía mediante consumo de energía.

La sostenibilidad se logrará por medio de la tecnología aplicada a lo ya construido y a lo que se va a construir.

¿Y cómo se hará?, pues por medio de la innovación en los materiales. La eficiencia energética del país lleva tiempo intentando incorporar a la arquitectura el ahorro de energía mediante paneles solares, pero otros materiales ya han cogido protagonismo. Elementos como la impresión en 3D, ventanas de nanocristales que permiten regular la entrada de luz y calor o los ladrillos ecológicos con mejores propiedades aislantes y que para su fabricación se necesita menos energía y residuos.

Los materiales reciclados cada vez tienen más protagonismo en el mercado. La búsqueda del ahorro energético por medio de los componentes utilizados en la arquitectura moderna avanza hacia una construcción vanguardista y que respeta la ecología.

La arquitectura prefabricada ahorra tiempo y recursos energéticos.

Todos/as crecimos con la construcción por bloques mediante los juguetes. Hemos tardado muchos años en verle la parte positiva a este tipo de arquitectura. Es la base de un crecimiento vertical buscando el aprovechamiento de energía y una manera de no emitir residuos al ozono. Lo que está claro es que la arquitectura está cambiando hacia un modo sostenible en el que se sinergia construcción y entorno.